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Esto es lo que hizo Fernando, un ingeniero de sistemas boliviano de 36
años que decidió mudarse con su familia a Estados Unidos a principios de
año. Fernando comenzó a investigar en la internet en sitios oficiales del
INS y del Departamento de Estado, estudiando las regulaciones y requisitos
para inmigrar como profesional. Luego contactó electrónicamente a varios
escritorios jurídicos en Miami que ofrecen servicios digitales.
El profesional, quien declinó dar su apellido porque aún esta en
proceso migratorio, pagó con su tarjeta de crédito e inició consultas
legales a través de correo electrónico con el bufete Bander, Fox-Isicoff
& Associates, en la Avenida Brickell (www.ilw.com/bander.com). El
abogado le ayudó a delinear una estrategia para conseguir el visado de
trabajo sin mayores obstáculos, dijo. Aunque aún está gestionando su visa,
Fernando ya trabaja en una compañía con sede en Miami.
``La internet te da la oportunidad de recoger rápidamente información
inmigratoria de una variedad de fuentes, en comparación a la forma
tradicional en que se contacta sólo a un abogado, porque es más complicado
y costoso'', señaló Fernando. ``También tienes el privilegio de poder
seleccionar al abogado, basándote en cómo responden a tus preguntas, sus
costos y calidad de servicio, y eso antes de pagar por una consulta''.
``En el círculo de profesionales latinoamericanos usar la internet para
servicios inmigratorios a Estados Unidos se está volviendo muy común'',
agregó.
La asesoría legal electrónica puede ser de gran ayuda para los
extranjeros, afirman abogados de inmigración, ya que aumenta las
probabilidades de éxito al minimizar los errores que las personas
comúnmente cometen al rellenar la abrumadora cantidad de solicitudes del
INS. Aunque no es necesario contratar a un abogado para cualquier proceso
inmigratorio, muchas veces este puede ser complicado y requerir
asistencia.
Los hispanos que utilizan estos novedosos métodos inmigratorios son en
su mayoría egresados universitarios con dominio de nuevas tecnologías y
del idioma inglés, indicó Ellie Azoulay, creadora del Centro de
Inmigración Estadounidense (http://www.us-immigration.com/),
una tienda virtual de libros, vídeos y otros productos para el aprendizaje
personal de los procesos de inmigración que recibe 1.2 millones de visitas
mensuales.
Desde que el Departamento de Estado abrió las inscripciones para la
lotería de visas, a principios de mes, gran cantidad de hispanos ha
recurrido a la página de Azoulay a fin de que su compañía rellene y envíe
los formularios por un costo de $40. La gente teme que por algún error
cometido, el INS descalifique su aplicación. Sin embargo, la mayoría de
los hispanos que visitan http://www.us-immigration.com/
lo hacen con el propósito de adquirir los manuales que instruyen para el
examen de ciudadanía, dijo Azoulay.
Abogados de inmigración argumentan que sus páginas digitales
suministran valiosa información con objetivos didácticos y simultáneamente
sirven de gancho para atraer nuevos clientes.
``Definitivamente la internet está dominando el mercado legal
inmigratorio, es un gran negocio'', señaló Carl Shusterman, un abogado de
inmigración en Los Angeles con una de las páginas más visitadas (http://www.shusterman.com/). ``En
este negocio es muy difícil que la gente sepa de ti si no tienes un sitio
digital''.
La página de Shusterman es muy popular entre doctores hispanos que
llegan a EU con visas de estudiantes para hacer sus residencias médicas y
desean obtener un visado de trabajo.
María Bello, una doctora española de 37 años que realizó su estadía en
el Hospital Jackson Memorial, es una de sus clientes. Cuando quiso
permanecer en Estados Unidos, consultó dos abogados personalmente y a
Shusterman en la internet. Aunque su relación con éste último fue
meramente electrónica y telefónica, Bello consiguió la visa y está
trabajando en una zona rural en el condado Sumter, cerca de Orlando.
``La cantidad de información que hay en estas páginas es tan extensa
que a uno se le abren los ojos sobre las posibilidades que tiene. Antes la
información legal era muy restringida para quienes no somos abogados'',
señaló Bello.
El INS no se ha quedado atrás en esta nueva ola tecnológica. El
departamento de inmigración ha ampliado su oferta informativa con mayores
facilidades y funciones de búsqueda en la internet (http://www.ins.usdoj.gov/). Daniel
Kane, un portavoz de la agencia en Washington, D.C., informó que con el
nuevo milenio el INS también inaugurará una página digital en español.
Abogados de inmigración, no obstante, sostienen que la página del INS
es insuficiente ya que no posee todos los formularios y no describe los
tiempos de procesamiento de las gestiones. Adicionalmente, el INS no
publica en su página noticias de carácter negativo que conciernen a la
agencia, dijo el abogado Gregory Siskin, quien creó la primera página
electrónica de asesoría legal (http://www.visalaw.com/).
En el bufete Siskin, Susser, Haas & Devine, con sede en Memphis, el
60 por ciento de los clientes provienen de la internet. El sitio recibe
cerca de 175,000 visitas semanales de más de 60 países y posee una extensa
biblioteca informativa con ingreso gratuito.
Aunque el número de hispanos visitando páginas de consulta legal ha
aumentado en los últimos meses, Joshua Bratter, abogado del bufete Bander,
Fox-Isicoff & Associates, sostiene que la cifra es menor comparándola
con grupos asiáticos y europeos. Las entrevistas con abogados de
inmigración son muy costosas, y ascienden a $200 por media hora de
consulta telefónica.
Los usuarios de la internet, no obstante estas nuevas facilidades
tecnológicas, deben ser cuidadosos al contratar abogados en páginas
digitales sin conversar con ellos anteriormente, ya que se ha dado casos
de abogados fantasmas que se esfuman con el dinero.
``Hay que investigar al profesional antes de darle el negocio'',
concluyó el portavoz del INS. ``Siempre recibimos información sobre la
explotación que cometen los mismos abogados contra sus clientes. La
responsabilidad está en los mismos inmigrantes''. | |||
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Copyright 1999 El Nuevo Herald
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